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Cómo preparar a tu bebé (y al capazo) para el invierno
Brrr… ¡hace frío fuera! Mientras tú te pones los guantes y el gorro de lana, sabemos que preparar a tu pequeño para su primer invierno puede parecer todo un reto. Quieres que esté abrigado al salir, por supuesto, pero sin que se sobrecaliente al llegar a un lugar cerrado. No te preocupes: ¡te tenemos cubierto! Literalmente: de pies a cabeza.
El capullo perfecto para salir de paseo
Hablemos primero del capazo, ese espacio cómodo y acogedor donde tu bebé viaja tanto sobre ruedas como en brazos. Y si hay un accesorio imprescindible para mantenerle calentito en el paseo, es el saco Joolz. Fabricado con tejidos suaves, duraderos y fáciles de limpiar, mantiene al bebé seguro, cómodo y con estilo, gracias a sus colores a juego con tu cochecito. Se instala en segundos sobre el asiento del cochecito, ¡listos para lo que el invierno tenga preparado!
Bien abrigado contra el frío
La mejor base para dormir bien en noches frías es nuestra ropa de cama 100 % de algodón orgánico y de comercio justo.
Combina la sábana ajustable Perfect, la sábana superior Sweet Dreams y la manta Cloud Soft para crear un entorno cálido y confortable, en tonos suaves y relajantes.
Y los padres también se benefician: ¡todo se puede lavar en lavadora! (Porque, seamos sinceros: ¿a quién no le encantan los productos para bebé fáciles de limpiar?)
Protección contra la lluvia y el viento
El invierno a menudo trae consigo lluvias y mal tiempo.
Por eso diseñamos un protector de lluvia a medida para cada cochecito Joolz.
Fácil de colocar y resistente al viento, no se mueve ni se infla como otros cubrecochecitos. Mantiene al bebé seco, seguro y feliz.
Cómodo al aire libre y en interiores
Cuando vistas a tu bebé para salir en invierno, recuerda esta palabra mágica: capas. Empieza con una capa base suave y transpirable (algodón orgánico o bambú son ideales para la piel sensible y ayudan a regular la temperatura). Añade luego un suéter o mono de forro polar, fáciles de quitar al entrar en interiores. La capa exterior debe ser aislante y lavable: perfecta para bebés activos. Una vez dentro, puedes sustituirla por una manta ligera o un cobertor térmico. Y por supuesto: ¡no olvides el gorrito!
Los bebés, como los adultos, pierden mucho calor por la cabeza. Un gorro suave, ajustado y hecho de forro polar (o lana merina si quieres un extra de estilo) es imprescindible.
Evita el sobrecalentamiento
Dncontrar la temperatura ideal para tu bebé es algo que todos aprendemos sobre la marcha. Lo ideal es que esté calentito pero sin sudar Señales como sudoración, enrojecimiento o incomodidad son pistas claras. Asegúrate de que tenga libertad de movimiento y que no esté tan abrigado que se le dificulte la circulación. Elige bien la ropa, domina el arte de las capas ¡y todo irá bien!
